Plumas y concheros nacionales y populares en la provincia

¡Explotó como un cabaret el bloque k en la Provincia de Buenos Aires! Tras la renuncia de José Ottavis, quien ocupó el cargo de jefe de bloque del Frente Para la Victoria en la Legislatura provincial hasta este martes 8 de marzo, se generó un encontronazo entre dos legisladores del bloque, que incluyó improperios, trompadas y hasta amenazas con un arma de fuego.

Esta pelea, que dejó al descubierto la caliente interna que vive el FPV de la provincia de Buenos Aires, los tuvo como personajes centrales a Aníbal Regueiro, aliado de Ottavis, y a Héctor Quinteros, alineado con Walter Abarca, quien hasta el momento fue vice de Ottavis pero que responde al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez.

El año pasado, durante el desarrollo de las PASO, Julián Domínguez compitió, recibiendo el apoyo de la mayor parte de los intendentes, contra Aníbal Fernández, quien se impuso, en mayor medida, gracias a la influencia de La Cámpora.

Las opiniones no coinciden en cuanto a los hechos ocurridos entre Quinteros y Regueiro. Enfrascados en una discusión que empezó sobre el reparto de cargos, todo acabó con recriminaciones sobre el trato dispensado a Ottavis por parte de Walter Abarca, los legisladores empezaron una escalada que derivó en amenazas.

Interna del FPV

“Te voy a cagar a trompadas”, habría dicho Regueiro, conforme testigos. Desde ese punto las versiones de los testigos difieren un poco. Algunos sostienen que Quinteros lo provocó, y que Regueiro lo fue a buscar. Otras personas comentaron que mostró un arma y amenazó con dispararle.

Los ánimos están muy susceptibles en el ámbito del peronismo de la provincia. Existen rumores que señalan que Ottavis, muy atacado por su relación con la vedette Victoria Xipolitakis y claramente alejándose cada vez más de Máximo Kirchner, estaría pensando en crear un sub-bloque y aproximarse a Sergio Massa. La rotura del Frente para la Victoria estaría llegando, de este modo, a la provincia de Buenos Aires, algo impensado hace pocos meses. ¿Será como dijo alguna vez Ernesto Sanz, que el peronismo es una bolsa de gatos? Parece que muy alejado no estaba.

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