Limpieza en el museo: adiós a todo lo nac & pop

El Jefe de Estado Mauricio Macri tomó la medida de cambiar de sitio los bustos que agasajaban a los ex presidentes justicialistas Néstor Kirchner, Juan Domingo Perón y Héctor Cámpora que se encontraban instalados en el hall principal de la Casa Rosada. La disposición que utilizó el personal de la sede gubernamental ha sido colocar en orden rigurosamente cronológico a las estatuas, sin prioridades o privilegios.

Esta medida gira en torno a una iniciativa más general que desde la magistratura se puso en funcionamiento: “deskirchnerizar” los lugares públicos, en especial, aquellos donde se hallaba de manera obvia la intencionalidad ideológica o política de realzar alguna personalidad política. La entronización de imágenes de Néstor Kirchner ha sido una constante en los últimos gobiernos de su esposa, la ex presidenta imputada por corrupción, Cristina Fernández de Kirchner.

Como también se dio a conocer, en el escenario de la reubicación de los 28 bustos, se sumó a Miguel Juárez Celman. Además, fueron quitadas las estatuas de José Félix Uriburu, Edelmiro Farrell y Pedro Ramírez, que arribaron al poder mediante la fuerza de los golpes de estado.

“Hemos querido encarar renovaciones despojadas de todo tipo de intencionalidad política o ideológica. La iniciativa es que el salón sea una sala de exposición así como de homenaje”, informó el secretario General de la Presidencia, Fernando De Andreis.

Mocasines de Néstor

Del mismo modo se supo que los mocasines del ex presidente nacional y popular Néstor Kirchner e incluso una camiseta de Racing Club con la leyenda ‘100% K’ van a ser eliminados del Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. La renovación busca despolitizar el lugar, y va a ser encabezada por el profesor Juan José Gandulia, director del museo. Quien también va a participar de las modificaciones en el museo será Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios. “Las prendas partidarias no van a mantenerse en el museo”, afirmó un vocero de la Casa Rosada.

De esta manera, se inició una etapa de refacciones que duraría un mes con el fin de quitar toda connotación política y otorgarle un tinte histórico y más refinado.

Este museo había sido inaugurado por Cristina Fernández el 24 de mayo de 2011 y lo transformó en un homenaje ultrakirchnerista y sectario. Además, se ocupó de dejar bien en claro sus reproches a los gobiernos estigmatizados como la “oligarquía”. Algo que durante todos sus años de gestión la tuvo tan obsesionada, tanto a Ella como a Él.

Es probable que también retiren del museo al automóvil “Justicialista Grand Sport” blanco y rojo versión 1953, un símbolo de Juan Domingo Perón, con lo que tendrá que buscar un nuevo lugar de acogida.

Además, en el museo había una billetera souvenir característica del primer ciclo peronista, con escudo del PJ y la firma grabada de Perón. Toda una predicción de lo que serían los gobiernos peronistas en el futuro: corrupción, valijas y dólares. Algo muy distinto a lo que pregonaba “El general”.

¿Qué pensará Néstor Kirchner sobre estas medidas, colgado desde el Arsat como un barrilete cósmico como lo describió La Jefa? ¿Estará nervioso?

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