El sindicalista peronista que vive rodeado de lujo y dice ser trabajador

En Argentina se usa mucho una forma de pensar que no se ve en otros lados: haz lo que digo pero no lo que hago. Que traducido sería algo así como hipocresía: pensar o hacer lo contrario a lo que se dice.

Como ejemplos, podemos mencionar miles, pero nos centraremos en los políticos y sindicalistas. El primer grupo pertenece a la casta que vació las arcas del país, lo que en nombre de una falsa ideología usaron a los pobres, aislaron al país y vivieron en la abundancia.

El grupo de los sindicalistas es más simple: permanecer varios años en el cargo, robar y usar a los trabajadores para que pongan el lomo en los piquetes y marchas.

Omar Maturano, secretario general de La Fraternidad, donde están nucleados los maquinistas de locomotoras y trenes, ha sido una de las piezas fundamentales para que el paro del 6 de abril se pudiera llevar a cabo, haciendo que millones de personas se quedaran sin la posibilidad de poder viajar en tren.

Este sindicalista con los papeles flojos ha llegado a decir una frase muy escuchada en los últimos meses, afirmando que en el gobierno son todos empresarios, y que los sindicalistas son trabajadores. Algo que en parte tiene razón, haciendo una excepción en cuanto a quienes los conducen, quienes son todos millonarios.

Maturano, que afirma ser un trabajador y que lucha contra el “gobierno de los ricos” festejó el viernes 7 de abril su cumpleaños. Pero no lo festejó en su casa ni en el sindicato. Lo festejó en el barrio de Recoleta, barrio típico de clase alta y que muchas veces es denostado por las clases peronistas.

La vida lujosa de Omar Maturano

Este festejo tuvo lugar en el salón de fiestas PurSang, una lujosa residencia francesa situada en Avenida Presidente Quintana 191. Teniendo en cuenta su discurso, deja ver una contradicción entre lo que dice y lo que hace.

El kirchnerismo tuvo equivocaciones en algunos puntos de la economía, pero el macrismo se equivocó en todo, aplicando las mismas técnicas de la década del ’90”, afirmó sin sonrojarse.

Vale recordar que en 2015 se hizo público su escándalo relacionado a su patrimonio, algo que no pudo explicar. Y en ese mismo año, fue captado subiendo a su auto importado de alta gama Audi A5 rodeado de guardaespaldas.

Los líderes sindicales insisten en afirmar que son trabajadores y que luchan todos los días por los derechos de los afiliados, pero queda demostrado que son todos millonarios y que de nacionales, populares y peronistas tienen muy poco.

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