Actriz nacional y popular se va a trabajar a Estados Unidos

Durante los 12 años que duró el kirchnerismo, desde todos los sectores del gobierno le indicaban al pueblo cómo pensar, quiénes eran los buenos y quiénes los malos. Hasta se atrevieron a criticar a las personas que veraneaban en el exterior.

El kirchnerismo se caracterizó por un falso, fingido y exagerado nacionalismo. Nadie puede olvidar cómo lo maltrató y se burló Cristina Kirchner del abuelo que había solicitado comprar 10 dólares para regalarle a su nieto.

Según el cerebro de todo kirchnerista, quien compraba dólares era un apátrida, cipayo y no quería a su país. Era prácticamente un enemigo al que había que combatir.

Pero el tiempo pasa, y como dice el dicho, el pez muere por su boca. La actriz Andrea del Boca acompañó al gobierno de Cristina Fernández y de Néstor Kirchner durante toda la “década ganada”.

Así se la pudo ver en cuanto acto hiciera el gobierno del Frente Para La Victoria. Andrea perteneció a todo ese club sectario de actores nacionales que defendían a ultranza cada dicho de Cristina, como si fuera una líder espiritual.

En cada acto y cadena nacional, allí estaban ellos, los actores de verdad, los actores del pueblo que no se vendían y que luchaban contra el neoliberalismo, contra Estados Unidos y que defendían la Patria Grande.

Pero la revolución terminó. O mejor dicho, fracasó. El motivo de este rotundo derrumbe tuvo un nombre: la ambición de dinero. Dólares y euros específicamente. Porque estos políticos nacionales y populares no ahorraban en pesos, sino en dólares y euros. Dinero mal habido, claro está.

Andrea del Boca en Estados Unidos

Andrea del Boca fue acusada de manejos no muy claros con dinero aportado por el Estado para hacer películas. Pero el dinero desapareció, así como desaparecía “La Jefa” cuando había algún problema en el país y no se la veía por Twitter durante varios días, como en el caso del accidente del tren Sarmiento que dejó 52 muertos.

Andrea del Boca decidió que aquí ya no tenía nada que hacer. Además de no tener trabajo, recibir insultos en la calle (según lo que ella contó) y de sentirse una perseguida (al igual que Cristina), ahora su destino ya tiene nombre: Estados Unidos.

Hacia el país del norte viajará en los próximos meses para retomar su carrera artística, que se vio interrumpida durante varios años en los que militó, aplaudió y acompañó a un gobierno “nacional y popular”.

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