La Audiencia Provincial revoca el ingreso en prisión de una condenada por trata de blancas para que pueda atender a su bebé de ocho meses.

La Sección Segunda impuso a esta mujer una pena de seis años y medio de prisión por prostituir a una compatriota nigeriana en un piso de Palma.

El mismo día en que dictó sentencia ordenó su ingreso en la cárcel por riesgo de fuga.

El tribunal hizo que fuera trasladada a las dependencias especiales para madres que hay en el Centro de Inserción Social vinculado a la cárcel de Palma junto a su hija.

Por motivos de organización el centro penitenciario declinó aceptar a la niña que se tuvo que quedar al cuidado de una conocida de la madre. Ahora, la Audiencia la deja en libertad: «Habida cuenta de la situación de desamparo, desarraigo y desconcierto en que se vislumbra queda su hija, que habría de sufrir la separación forzosa de su madre en un periodo tan delicado y esencial para el desarrollo de toda persona como lo es el de la lactancia materna, cuya súbita y forzada interrupción, sabido resulta, no puede sino ocasionar perjuicios de difícil reparación».

La condena de la mujer aún no es firme. Durante el juicio ella negó los hechos y lo volvió a hacer en la vista de medidas cautelares que se celebró esta semana. Esa negativa hizo temer al tribunal que la condenada pudiera intentar fugarse y, a petición de la Fiscalía y de la acusación particular, ordenó su ingreso en la cárcel. Fue trasladada de forma inmediata al centro penitenciario con la niña, pero esta no pudo entrar por criterios de organización interna.

El tribunal accede a la libertad por razones humanitarias en interés de la niña pero impone una serie de medidas para impedir una posible fuga. La acusada no puede salir de Mallorca ni siquiera acercarse al Aeropuerto o al puerto. Además, tendrá que comparecer cinco días a la semana, bien en la misma Audiencia, bien en dependencias policiales y siempre a la misma hora. Tambíen se envía su fotografía a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

La mujer fue condenada por prostituir en dos clubes de Inca a una inmigrante que había llegado en patera a Europa a través de Italia. La acusada la captó allí y la trajo a Mallorca para explotarla.

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