Lo que en cualquier país sería un escándalo, acá en Argentina puede ser posible. Después de tantos meses de idas y venidas, la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner se convirtió en senadora, después de haber quedado en segundo puesto en las elecciones de octubre.

Este país, que da para todo, tendrá ocupando una banca del Senado a quien fuera la jefa de la banda de delincuentes kirchneristas que se juntaron para formar sin dudas una de las mayores bandas delictivas de todo el mundo.

Si bien fue algo positivo para el país que gran parte de la sociedad se diera cuenta de lo que fue la estafa nacional y popular, y que como resultado castigaran al Frente Para La Victoria en las urnas, todavía es insuficiente.

Es que la verdadera grieta no es política, sino de valores. Una grieta de honestos contra ladrones. De trabajadores contra piqueteros vagos. De gente pacífica contra gente violenta. Y de personas que miramos al futuro contra personas atrasadas y resentidas que miran al pasado.

Sin embargo, a pesar de la irracionalidad que impera en los seguidores de Cristina Kirchner, hay personajes que pueden hacernos sacar una sonrisa. Como Rubén González, quien dejando a un lado que es kirchnerista y un poco limitado intelectualmente, les hizo pasar un divertido momento a Chiche Gelblung y su equipo del programa que se emite por el canal Crónica.

El extra√Īo y lun√°tico personaje fue encontrado por el equipo de Cr√≥nica en la puerta del domicilio que Cristina Kirchner tiene en el barrio de Recoleta.

Rubén González, como afirmó llamarse, le contó al reportero que es de Berazategui y que es un fanático de la ex Presidente.

El seguidor de Cristina, que estaba en éxtasis como Néstor Kirchner frente a una caja fuerte llena de dólares, contó que ama a la senadora electa, que la sigue desde siempre y que tanto el país como Berazategui necesitan que vuelva al poder lo más pronto posible.

Pero los dos momentos m√°s bizarros a√ļn estaba por llegar: el primero, cuando salud√≥ de manera efusiva a Chiche, quien se sinti√≥ inc√≥modo por tanta demostraci√≥n de cari√Īo de parte del fan√°tico kirchnerista. El segundo momento, fue cuando mostr√≥ a c√°mara un √°lbum lleno de fotos de Cristina.

Es cierto que los seguidores y votantes del kirchnerismo no son del todo normales y tienen un intelecto un tanto diferente a la mayoría de la sociedad. Pero dejando de lado los fanatismos, este fue un momento muy gracioso.

Dej√° tu comentario