Gabriela sintió necesario salir a relatar el sufrimiento que soportaron sus padres en la localidad de Cochabamba, en Bolivia.

En 2015, Nilda Ruiz y Orlando Ib√°√Īez hicieron un viaje a Bolivia con el fin de formar parte de la peregrinaci√≥n por la Virgen de Ukupi√Īa, aunque la escasa reciprocidad de los hospitales p√ļblicos convirti√≥ el viaje en algo terror√≠fico.

Mi pap√° sufri√≥ un desmayo momentos antes de llegar a la procesi√≥n, cay√©ndose en plena calle. Muy desesperada, mi mam√° pidi√≥ ayuda a emergencias m√©dicas, que lo transport√≥ en un cami√≥n de bomberos. Recorrieron gran cantidad de hospitales p√ļblicos, pero en ning√ļn lado lo quisieron recibir“.

En cierto momento, el conductor del cami√≥n de bomberos se baj√≥ para dar la cara y que lo recibieran a mi pap√°. Charl√≥ con un m√©dico, quien le explic√≥ que no iban a rechazar a un paciente boliviano para aceptar a un argentino“, cont√≥ la hija de Orlando Ib√°√Īez.

En ese instante, este compatriota argentino que había sufrido un ACV, tuvo un paro cardíaco, motivo por el cual tomaron la decisión de llevarlo a una clínica privada.

Finalmente lo admitieron a mi pap√°. Mientras tanto, a mi mam√° le dieron para que firme un pagar√©, comunic√°ndole que deb√≠an abonar la internaci√≥n durante 12 horas. Lo llevaron a terapia y gastamos un total de 180 mil pesos“, sostuvo Gabriela.

Nilda llamó a sus hijos el día 15 de agosto. Fue una muy mala noticia para sus hijos, quienes prácticamente después de hablar tuvieron que comenzar a recolectar dinero para su padre.

Ese mismo d√≠a, los hijos de Orlando Ib√°√Īez llegaron a juntar unos 38 mil pesos hasta las 5 de la madrugada. Pero al d√≠a siguiente la salud de su padre segu√≠a empeorando, as√≠ que ante la desesperaci√≥n de la madre, vendieron el auto que ten√≠an, lo que ayud√≥ a que no lo sacaran de la terapia.

Finalmente, la familia pudo trasladar a Orlando, en un avión sanitario, hasta la provincia de Salta, donde estuvo internado tres meses en terapia y pudo recuperarse.

Este relato demuestra que no existe ninguna reciprocidad entre Argentina y otros países, que a los argentinos no nos quieren en el resto de América y que ya llegó la hora de comenzar a cobrarles a los extranjeros por cada servicio que utilizan y que es mantenido con el dinero de los impuestos.

Dej√° tu comentario