A medida que se materializa la paralización de la actividad económica, se multiplican las peticiones de ayuda desde las organizaciones empresariales, con la vista puesta en las deliberaciones del Consejo de Ministros de mañana. Ayer en Catalunya los sectores especialmente afectados por la expansión de la pandemia, comercio, turismo y restauración, presentaron un frente común para reclamar al Gobierno estatal “de forma urgente e inminente” la suspensión del pago de impuestos y de cuotas a la Seguridad Social, para las empresas que han tenido que cerrar o han visto reducida significativamente su facturación por el estado de alarma o las medidas de contención del coronavirus.





La solicitud, suscrita por Foment Comerç y Pimec Comerç, junto a 25 entidades, gremios y asociaciones de los citados sectores, plantea congelar el abono a la Agencia Tributaria, en especial del IVA y el IRPF, así como de las correspondientes cotizaciones. Esta medida, defienden sus impulsores, “permitiría generar en Catalunya más de 700 millones de euros mensuales de liquidez inmediata sólo en el sector del comercio, turismo y restauración”. Un dinero, insisten, que los empresarios podrán destinar al pago de proveedores, trabajadores, alquileres… Dos tercios de los gastos mensuales, destacan los afectados, está relacionadas con el alquiler de locales y el pago de nóminas.


La suspensión fiscal liberaría 700 millones al mes en Catalunya para los sectores más afectados





Los tres sectores ahora unidos concentran más de 550.000 puestos de trabajo en Catalunya y generan más del 22% del valor agregado bruto (VAB).

También ayer las Cambres de Comerç de Catalunya publicaron un manifiesto con un amplio plan de acción ante la emergencia generada por la pandemia. En él, extendieron la petición de una moratoria tributaria y de cuotas sociales sobre el primer trimestre del año para todas los negocios. ¿El objetivo? “La supervivencia de ese tejido empresarial solvente que ha estado detrás de la positiva evolución de nuestra economía”, afirman. Además, reclaman ayudas directas para los ciudadanos más vulnerables y la exención de las cotizaciones para los autónomos que han perdido más de la mitad de su facturación, junto a una renta mínima para los que están en peor situación.





El presidente de la asociación de trabajadores por cuenta propia ATA, Lorenzo Amor, remitió ayer una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que solicitaba no tener que pagar la cuota de marzo “ante la dificultad de gestionar la nueva prestación en una semana”.

Entre su paquete para afrontar la crisis del Covid-19, Cecot ha solicitado también a la Administración que la nueva regulación para los ERTE por causa mayor no sea interpretada “de forma restrictiva”. En cuanto a las medidas para impulsar la liquidez mediante créditos de los bancos con garantías públicas, se suman a las numerosas voces que reclaman “relajar, y mucho, los parámetros de riesgo y agilizar su concesión”. Cecot defiende, en todo caso, que la medida financiera más eficaz a corto plazo es permitir que empresas y autónomos tengan una “moratoria en la devolución del capital de los préstamos, mientras se siguen pagando intereses”.





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