La irrupción de la primavera, con sol y temperaturas muy suaves, hace más difícil cumplir las normas de confinamiento para luchar contra el coronavirus. De ahí que las autoridades francesas hayan endurecido las medidas, con una interpretación mucho más estricta. Están prohibidas las salidas de fin de semana y pasear por zonas muy populares, como las márgenes del Sena o la explanada de Los Inválidos, en París, o el paseo de los Ingleses, en Niza.

“¿Es esto estar confinados?”, se preguntaba hoy, con ironía, la portada de Le Parisien. El diario mostraba a decenas de personas caminando o corriendo por el paseo peatonal junto al Sena. El prefecto de París, Didier Lallement, y la alcaldesa, Anna Hidalgo, reaccionaron de inmediato, vetando los espacios preferidos por los ciudadanos para airearse y hacer deporte. También se incluyó el Campo de Marte, frente a la torre Eiffel. Las salidas para hacer un poco de ejercicio deben limitarse a un máximo de media hora, cerca del domicilio, una sola vez al día, pues se ha detectado que la gente abusa y sale demasiado.





En las estaciones de tren y en los aeropuertos está habiendo controles especiales de policía, tras decretarse que los viajes de ocio de fin de semana quedan proscritos, así como el traslado a otro lugar de confinamiento. Sólo es posible moverse por el territorio nacional por un motivo laboral o familiar muy justificado. El objetivo es evitar al máximo los traslados para que la epidemia no se extienda con tanta rapidez. El prefecto Lallement lamentó que algunos ciudadanos no hayan comprendido todavía la gravedad de lo que está ocurriendo y se resistan a obedecer.


Niza usa un dron con altavoz para recordar a la población que no debe salir de casa





Niza se convirtió en la primera ciudad en establecer el toque de queda, a partir de las 20 horas, por orden del alcalde, Christian Estrosi. La ciudad mediterránea ha usado un dron con un altavoz para recordar a la población que debe procurar no salir de su domicilio. Están prohibidas las salidas en barco. La multa por hacer excursiones en embarcaciones de recreo es de 135 euros, la misma que por estar en la calle sin el preceptivo certificado. En cambio, se siguen permitiendo los mercados de alimentos al aire libre, aunque se supervisará con mayor celo que se cumplen los requisitos de distanciamiento mínimo entre los clientes.





La aplicación progresiva del confinamiento es una estrategia que aconsejan los psicólogos para ir educando poco a poco a una población, que no estaba preparada para esta emergencia.

Una calle desierta en Ajaccio (Córcega, el pasado 17 de marzo
Una calle desierta en Ajaccio (Córcega, el pasado 17 de marzo
(PASCAL POCHARD-CASABIANCA / AFP)

Las fuerzas armadas, mientras, van asumiendo nuevas tareas para combatir la epidemia. El presidente Macron ordenó al portahelicópteros anfibio Tonnerre, que se dirija a Ajaccio (Córcega) este fin de semana para evacuar a enfermos del Covid-19. La isla es una de las regiones más afectadas. Los pacientes serán trasladados a hospitales de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, donde los servicios de cuidados intensivos aún tienen capacidad.

Uno de los muchos frentes de la crisis es la situación explosiva en las cárceles. Ante la perspectiva de un confinamiento prolongado, la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, se mostró abierta a la posibilidad de liberar a una parte de los detenidos para evitar un problema sanitario y de seguridad de gran dimensión en los centros penitenciarios. Podrían beneficiarse de una puesta en libertad anticipada los detenidos que están ya en la fase final de la condena y los que están enfermos, aunque no de Covid-19.






Louis Vuitton usa sus factorías de perfume de lujo para fabricar gel desinfectante y una fábrica de pantalones vaqueros produce mascarillas





En el terreno de la economía, el ministro del ramo, Bruno Le Maire, invitó a las grandes empresas de sectores vitales como el agroalimentario o de la distribución a que paguen una prima de 1.000 euros, libre de impuestos, a sus empleados que siguen trabajando.

Como en tiempos de guerra, la industria está dando prueba de su gran capacidad de transformar su producción para adaptarse a las necesidades. Un ejemplo es el mayor gigante mundial de artículos de lujo, el grupo Moët Hennessy Louis Vuitton (LVMH), que en un tiempo récord ha pasado de producir caros perfumes – bajo las marcas Christian Dior, Guerlain y Givenchy–, a gel hidroalcohólico desinfectante destinado a las farmacias centrales de los hospitales de París y del Alto Rin, la región más afectada por el Covid-19. Se han puesto en marcha cuatro factorías, las de Orleans, Chartres, Beauvais y Orphin. Se espera que puedan fabricar 50.000 litros a la semana.A nivel técnico no han tenido dificultades porque la fórmula del gel hidroalcohólico es sencilla y la ha validado el ministerio de Sanidad.

En el departamento de Drôme, la marca de pantalones vaqueros 1083 ha pasado a producir mascarillas para los profesionales sanitarios. El déficit de mascarillas es una de las carencias más graves que sufre Francia para gestionar esta crisis.





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