El Espanyol no necesita una hazaña. Más bien necesita un milagro. Uno de esos fenómenos ilógicos que hacen del fútbol un deporte tan amado. Un partido de los que son recordados por ser absolutamente inexplicables. Pero si los astros no se alinean de esa forma tan rocambolesca, como la lógica indica tras el 4-0 encajado en la ida frente al Wolverhampton, el equipo perico dirá adiós a su amarga participación en la Europa League doce años después esta misma noche.

Abelardo ha escudriñado todas las posibles cábalas antes del duelo y, pese a la lógica resignación, no quiere que su equipo se rinda ante la evidencia. Y si no, al menos, que recupere parte de la autoestima que se ha dejado en los dos últimos encuentros, ambos saldados con derrotas dolorosas. “Me gustaría pasar, pero me conformaría con hacer un buen partido”, comenzó el técnico, que se agarra al milagro de manera poco convincente.“En el fútbol nunca se sabe. Tienen más de un 90 por ciento de opciones de ganar, aunque Baster Douglas derrotó a Mike Tyson cuando nadie lo esperaba (el 11 de febrero de 1990, en el Tokyo Dome)”, explicó.





En una vertiente más realista de su discurso, el técnico sí que exigió que su equipo recupere en casa las sensaciones perdidas en los dos últimos duelos. “Tenemos que intentar hacer un partido distinto al de Wolverhampton y mantener las sensaciones que hemos tenido en casa desde que he llegado. Tenemos que hacernos fuertes aquí. Es muy difícil por no decir casi imposible llevarnos la eliminatoria. Pero nunca se sabe”, alimentó.

Con la batalla de la Europa League prácticamente perdida, el duelo contra el Wolverhampton es una reválida para recuperar anímicamente a una afición ahora decepcionada, pero que el domingo contra el Atlético debe volver a acudir en masa al estadio. Para ese encuentro continúa siendo duda Raúl de Tomás, que pese a entrenarse con el grupo, permanece entre algodones. “La clave es ganar siete partidos. No sé si aquí o fuera. Ganarlos todos aquí va a ser difícil. Por eso tenemos que ir los trece partidos que nos quedan hasta el minuto 95 al 300%. Cuando cogí el equipo teníamos 10 puntos y nadie se había salvado con esa cifra. Pues queremos hacer la machada […]Tenemos que ir todos los partidos a cañón. Nos va a costar muchísimo trabajo”, aseguró en referencia a la situación liguera del equipo.

Para el ingrato trance de esta noche el asturiano no contará con Bernardo y Marc Roca, por molestias físicas, ni con Dídac y Javi López, por decisión técnica. Después llegará el Atlético, contra quien no estará David López después de que Competición haya rechazado el recurso del Espanyol a la primera tarjeta amarilla que vio contra el Valladolid.





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