El Ayuntamiento de Barcelona confía en que las cuatro floristerías de la Rambla que ya suman 21 días sin agua
corriente

puedan recuperar el suministro en un plazo máximo de quince días. La concejal de Comercio, la socialista Montserrat Ballarín, asegura que este asunto preocupa mucho al gobierno municipal.

La Vanguardia se hizo eco en la edición de este domingo de las quejas de los profesionales afectados por este corte, quienes a cada rato no tienen más remedio que cargar sus estantes con ruedas con cubos de 25 litros de capacidad y empujarlos por el tramo central del paseo hasta el puesto de algún colega que sí que tiene agua para rellenar allí los cubos. De lo contrario, lamentan las floristas, las flores se ponen mustias mucho antes y su venta se complica.






“Nuestra prioridad es solucionar el problema cuanto antes”, dice la concejal Ballarín





“El agua es vida, y en este caso mucho más –reconoce la concejal Ballarín–. Es evidente que la situación es insostenible. El problema es que las tuberías están en muy mal estado, de modo que hemos decidido hacer nuevas acometidas. Luego veremos qué corresponde al Ayuntamiento y qué corresponde a los puestos. Pero de esta manera agilizamos el proceso. Nuestra prioridad es solucionar el problema cuanto antes”.

Las floristerías de la Rambla son concesiones municipales similares a las de los puestos de los mercados. Y la verdad es que este último episodio es el rizo del rizo. Estos negocios se sienten abandonadas por el Consistorio. “Somos una de las últimas tradiciones de la Rambla. El Ayuntamiento debería cuidarnos un poco más”. La gota que colmó el vaso se produjo días atrás, cuando, tal y como explicaron las propias floristas, un técnico les dijo que probablemente no podrían recuperar el suministro nunca más.

Màxim López, gerente del Institut Municipal de Mercats, reconoce que quizás se haya producido algún error de comunicación durante la gestión del problema, pero subraya que el Ayuntamiento siempre ha sido del todo consciente de los graves inconvenientes que este problema causa a los negocios afectados.

El gerente López detalla que hace aproximadamente tres semanas Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) les informó de que una fuga de agua estaba afectando a las vías y los andenes de la estación de metro de Liceu. “Tuvimos que cortar el agua. El problema es que no pudimos hallar el origen de la fuga de agua. Para dar con ella tendríamos que levantar una parte de la Rambla, y esa solución acarrearía muchos más problemas que el corte del suministro. Finalmente concluimos que la mejor solución es hacer nuevas acometidas de agua, una para cada floristería. El Ayuntamiento está asumiendo estos trabajos para reducir la espera”.





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