La Plata está creciendo después de la detención del Pata Medina

La ciudad de La Plata vive un antes y un después con la detención del Pata Medina, que se hizo efectiva el 26 de septiembre después de haber hecho un mamarracho en el balcón del sindicato Uocra y de haber permanecido prófugo durante varias horas.

Es que este líder sindical, de estirpe peronista y corrupta, como gran parte de los jefes del sindicalismo argentino, usaba la violencia para favorecerse económicamente a costa de las constructoras, que debían rendir un pago extra a Medina para poder llevar a cabo sus construcciones y no recibir patoteadas.

El resultado de eso fue la cantidad de obras que se comenzaron a hacer después de la detención del sindicalista mafioso. Mientras antes se hacía un promedio de 80 obras por año, ahora se hacen 109 obras. Eso debido a que las constructoras ya no tienen las trabas, amenazas, patotas ni violencia para llevar a cabo sus proyectos.

El intendente de La Plata, Julio Garro, se mostró confiado con el cambio, mientras que la gobernadora María Eugenia Vidal, en la misma línea, espera que La Plata cuente con 400 obras en marcha para marzo de 2018. Un cambio que nadie esperaba.

Con solo imaginar todas las obras paralizadas y que no se terminaron durante tantos años, no es difícil imaginarse cómo podría estar la ciudad platense. Y todo esto, a causa de un peronismo retrógrado, atrasado y mafioso que durante décadas se puso en el podio de los defensores de los pobres, pero lo único que hizo es robar y robar. Y dejar a un país, o en este caso a La Plata, hundida en el atraso.

Del mismo modo, el intendente espera hacer muchos cambios en cuanto al planeamiento de La Plata, ya que fueron muchos años de abandono, lo que produjo que no haya una línea clara en cuanto a construcciones civiles, particulares y la enorme burocracia.

Como es de suponer, con el mandato de Garro y la detención del sindicalista peronista, los inversores ya están más animados a invertir en La Plata, ya que no contarán con los aprietes ni obstáculos del pasado. Y se espera mucha ilusión que la ciudad comience a crecer como nunca antes. Con el peronismo y las mafias sindicales bien lejos.

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