Meses despuĂ©s de la novela llena de ficciĂłn que significĂł la presunta desapariciĂłn de Santiago Maldonado, su hermano aĂșn sigue en escena, ya sea para criticar a la justicia o para continuar con su lucha por demostrar, de la forma que sea, que su hermano fue atacado por GendarmerĂ­a.

Durante varios meses, los medios de comunicaciĂłn se hicieron eco de la gran estafa que fue la desapariciĂłn mentirosa del artesano Santiago Maldonado, que despuĂ©s de haber estado cortando una ruta en la provincia de Chubut, fue perseguido varios metros por efectivos de GendarmerĂ­a, quienes no pudieron capturarlo en ningĂșn momento.

El artesano se escondiĂł en el rĂ­o congelado, y asĂ­ fue cĂłmo muriĂł. DetrĂĄs de toda la novela, la Ășnica verdad es que a travĂ©s de las pericias efectuadas a su cuerpo, no se encontraron lesiones ni ningĂșn tipo de golpe que pudiera haber recibido, como afirmaba su familia y varios testigos truchos.

Pero su familia no fue la Ășnica que se sumĂł a esta gran estafa con la que intentaron engañar a todo el paĂ­s. Como no podĂ­a ser de otra manera, el kirchnerismo y el izquierdismo estaban ahĂ­, siempre preparados para sacar alguna mezquina ventaja polĂ­tica, acusando al gobierno, y particularmente a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, de haber apresado a Santiago Maldonado y haberlo hecho desaparecer.

No faltaron las acusaciones contra Mauricio Macri, al que compararon hasta el hartazgo con la dictadura, inventando historias y hechos truchos, todo para ganar algĂșn pequeño rĂ©dito polĂ­tico y para desestabilizar, como hicieron varias veces durante 2017.

Pero la verdad siempre triunfa, y asĂ­ como Santiago Maldonado se ahogĂł escapando de la justicia, su hermano Sergio quedĂł en evidencia muchas veces, afirmando mentiras y mostrando todo el desprecio que tiene hacia la ley y las fuerzas de seguridad del Estado.

Sergio Maldonado tatuaje

Con el nuevo tatuaje que se hizo, en el que se puede ver la frase “Los dinosaurios van a desaparecer” queda totalmente confirmado que Sergio Maldonado siente odio, resentimiento y bronca hacia todo lo que tenga que ver con el orden y las fuerzas de seguridad.

Pero la peor parte es aquella de la que sufren muchos kirchneristas y gente de izquierda: el pasado. No pueden quitarse de la cabeza la dĂ©cada de 1970. QuedĂł grabada en ellos. En el año 2018, una pequeña parte de la sociedad aĂșn siente bronca y odio por lo que fue la dictadura cĂ­vico-militar. Un hecho que ocurriĂł hace muchos años, pero que aĂșn no pueden borrar.

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